martes, 1 de febrero de 2011

El Cisne Negro (Black Swan)


Hasta donde es capaz el ser humano de llegar, por seguir haciendo lo que da sentido a su vida?

Darren Aronofsky se lo ha preguntado varias veces, la anterior, en la cinta El Luchador (The Wrestler, 2008) contándonos la historia del otrora ídolo del ring Randy “The Ram” Robinson (Mickey Rourke; Los Indestructibles, Iron Man 2), en la que nos muestra el patio trasero del mundo de la lucha libre norteamericana y la vida después de la fama y la fortuna, en ella, Randy prefiere vivir con la posibilidad de morir en el ring, que alejarse de lo que da sentido a su vida.

En El Cisne Negro, Aronofsky explota otra cara de la misma pregunta, ¿hasta dónde eres capaz de llegar por convertirte en lo que has soñado toda tu vida?, nos cuenta la historia de Nina Sayers (Natalie Portman; V de Venganza, Closer) una frágil integrante del cuerpo de ballet de Nueva York, que ante la salida de Beth, la estrella principal (una neurótica Winona Rider), tiene la oportunidad que ha esperado toda su vida, convertirse en la bailarina principal de la compañía, para ser lanzada en una nueva interpretación de el lago de los cisnes de Tchaikovski en el papel de Odette, esto podría ser una especie de cuento de hadas para cualquiera, pero uno de los aciertos de Aronofsky es mostrarnos que el mundo del ballet profesional puede ser mucho más rudo y cruel que el de la lucha libre.

Es aquí que Nina se encuentra con el drama que le da sentido a la cinta, ella es perfecta para encarnar a Odette, el cisne blanco, con su inocencia y fragilidad sin mancha, pero podrá transformarse en su alter ego, el cisne negro, sensual, seductor y cruel para poder convencer a la audiencia, ¿cómo lograr transmitir esos sentimientos si ella misma no los ha experimentado?
De la mano de Thomas Leroy (Vincent Cassel, Pacto con lobos) el director del ballet de Nueva York, Nina comienza a explorar su lado obscuro, pero también comienza a sentir en carne propia la envidia y la traición de sus “compañeras” en el cuerpo de baile, entre ellas Lily (Mila Kunis), con la que protagoniza una escena lésbica que eleva la temperatura en la sala, aunque gracias al hábil manejo narrativo de Aronofsky nunca sabes si todo lo que sucede entre ellas es real o solo es parte la esquizofrénica mente de Nina.

Es así que El Cisne Negro se convierte en un thriller psicológico – erótico, que literalmente arrolla al espectador con un tanque emocional que explora lo más profundo de la conciencia del ser humano, sus deseos, sus miedos, sus traumas, apoyado en una actuación de Natalie Portman que se convertirá en objeto de culto por la intensidad de la misma y el nivel de madurez que muestra (por cierto, el Oscar ya tiene grabado su nombre).

Para cerrar, si hay una mejor cinta que El Cine Negro compitiendo por el Oscar de este año, yo todavía no la he visto, vayan a verla y me cuentan, yo me quedo con el comentario de Peter Travers “No van a saber ni que les pegó”

Título original: Black Swan
País: EUA
Año: 2010
Director: Darren Aronofsky
Actores: Natalie Portman, Mila Kunis
Duración: 108 minutos
Fecha de Estreno: 28 de enero
Calificacion: 9.5






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