domingo, 20 de febrero de 2011

El discurso del rey (The king's speech)


Es una cosa curiosa lo que pasa con esta cinta, cuando lees la sinopsis, pudiera parecer una película biográfica más, ambientada en la época de la segunda guerra mundial en Inglaterra y sobre todo pareciera una cinta aburrida.

Pues resulta una agradable sorpresa encontrarse con El discurso del rey, Tom Hooper (The Damned United, 2009) apoyado en una narrativa magistral, logra adentrarnos en una historia por todos conocida, todo lo que se pueda leer en la crítica, esta cinta se lo merece.

Colin Firth (A single Man, 2009) es el Príncipe Alberto, Duque de York, segundo en la línea de sucesión al trono de Inglaterra, conocido por su familia y amigos como  Bertie y conocido también por un gran defecto, es tartamudo, lo que le impide dirigirse a las grandes audiencias y le da una apariencia de hombre temeroso y débil, el primero en la línea para ser rey, es su hermano el príncipe Edward (Guy Pearce, The hurt locker 2010) que tiene todo, aparentemente, para ser rey, de hecho, con la muerte de su padre, sube al trono y se convierte en Enrique VIII, solo para abdicar tiempo después, ya que se enamora de una norteamericana divorciada y pretende casarse con ella, algo prohibido por la iglesia y la realeza inglesa, al suceder esto, Bertie, el hombre que nadie consideraba para ser rey, se convierte en la opción para Inglaterra.

Bertie cuenta con el apoyo incondicional de su esposa, interpretada de manera excepcional por Helena Bonham Carter (El club de la pelea, 1999), es ella quien lo pone en las manos de Lionel Louge (Geoffrey Rush, Letras Prohibidas 2002), un terapeuta de lenguaje con métodos poco ortodoxos, pero que al parecer puede ser la solución al tartamudeo del incipiente rey, obviamente trabajaran bajo mucha presión, ya que por la inminente entrada de Inglaterra a la segunda guerra mundial, el pueblo espera un discurso de su nuevo rey Jorge VI, que ayude a la unidad inglesa y a dar esperanza ante una Alemania guiada por Hitler que desea el control total de Europa.

Lo verdaderamente bueno de esta cinta es el cómo nos cuenta la historia, apoyada por dos monstruos de la actuación como son Firth y Rush, todas sus escenas son memorables, es un placer verlos trabajar juntos, la dirección de cámaras es excelente, los close up al príncipe cuando trata de articular palabras que se quedan trabadas en su garganta nos lleva a sentir angustia por el personaje, Firth realmente transmite la frustración de su personaje por no poder decir las cosas de la manera en la que quisiera.

Es una cinta que no necesito de un gran presupuesto, de representar la escena de la coronación o de los bombardeos alemanes, vamos, no siquiera tiene muchas locaciones, pero con un guion excelente, una gran dirección y apoyada por sus actores, realmente logra transportarnos a la Inglaterra de 1930 y a la historia de un hombre que logro encontrar el coraje para vencer sus miedos y dirigir a una nación necesitada de liderazgo y esperanza.

Para cerrar, así como les dije que Natalie Portman es el Oscar a mejor actriz y que Temple de Acero es el Oscar a mejor fotografía, bueno, pues El discurso del rey es el Oscar a mejor película y Colin Firth se hará acreedor a la estatuilla por mejor actor, pueden apostarlo.

Título original: The King's Speech 
País: GBR / AUS / EUA
Año: 2010
Director: Tom Hooper 
Actores: Colin Firth, Geoffrey Rush, Helena Bohnam Carter
Duración: 118 minutos
Fecha de Estreno: 18 de febrero
Calificación: 10

El Peleador (The Fighter)


Algo tienen las historias de boxeadores con el cine, la mayoría de las veces salen bien libradas en la crítica y en la taquilla, basta recordar el éxito de Rocky en 1976 (ganadora de 3 Oscares: mejor película, mejor Director y mejor montaje), Toro Salvaje de Martin Scorsese o más recientemente Million Dollar Baby de Clint Eastwood ganadora de 4 estatuillas (mejor director, mejor película, mejor actor y mejor actriz), al parecer la historia mil veces contada del perdedor que encuentra su fuerza interior (de donde quiera que esta venga) y logra sobreponerse a todas las adversidades para triunfar en una vida que lo ha tundido con golpes más dolorosos que los de su profesión, es una formula inagotable.

Pues bien, El Peleador no es la excepción, es una cinta que te muestra con crudeza, como una persona con una carrera exitosa y prometedora puede perderse en el camino y de qué manera puede influir en el entorno familiar, sociológico y cultural en la vida de los que lo rodean.

En el peleador, David O. Russel nos cuenta la historia de Micky “El Irlandés” Ward (Mark Wahlberg, Los Infiltrados), un boxeador de la época de los 80’s (es una historia verídica) con mucho talento y sobre todo, mucho corazón pero que tiene un gran defecto, es entrenado por su medio hermano Dicky Ecklund (Christian Bale, The Dark Nigth), un ex boxeador adicto al crack que, en sus buenos tiempos logro llegar a disputar el campeonato mundial contra Sugar Ray Robinson é incluso logró mandarlo a la lona en una ocasión pero en la actualidad, se la vive drogado, no llega a los entrenamientos y le ocasiona más problemas que beneficios a su medio hermano, como si todo esto no fuera suficiente, Micky tiene que cargar con su madre, que es poco menos que un dolor de muelas, con dos matrimonios, seis hijas y un amor enfermizo por Dicky, Alice Ward (Melissa Leo, 21 Gramos) es aparte de esto, la representante de Micky.

La relación comienza a fracturarse cuando entre su madre y su hermano, hacen pelear a Micky contra un boxeador de una categoría superior con resultados desastrosos, al final de la pelea, un promotor se acerca a Micky y le ofrece una última oportunidad con una condición: no quiere en el staff de Micky a su hermano lo que pone a Mickey en la disyuntiva de aceptar e ir por su sueño o dejar a su hermano que le ha dado todo (o por lo menos así lo cree el), justo en este punto entra en escena Charlene Fleming (Amy Adams, Atrápame si puedes) una bar tender que realmente se enamora de Micky y se cansa de verlo desperdiciar oportunidades a la sombra de su hermano y su madre.

La cinta es muy buena, de una manufactura impecable, pero lo que realmente es admirable en esta cinta, es la actuación de Christian Bale, al igual que en “El Maquinista”, Bale utiliza su cuerpo como parte de la interpretación y pierde más de 20 kilos para lograr esa imagen demacrada y enferma que luce en pantalla, es impresionante como logra hablar igual que el Dick Ecklund original e incluso parecerse físicamente, obviamente su personaje es mucho más complejo que lograr el parecido físico, pero se los digo de una vez, el papel esta tan bien logrado, que el Oscar a mejor actor de reparto ya tiene su nombre escrito en él; también merece una mención el extraordinario trabajo de Melissa Leo como la madre de Micky y Dicky, realmente la llegas a odiar en su papel y logra escenas memorables en la cinta.

Al final, El Peleador en una buena cinta, cargada de fuerza y sentimiento, que logra su propósito final, convencernos de que no importa todo lo malo que nos haya pasado, siempre podremos empezar de nuevo, si se pone el corazón en lo que se hace.

Título original: The Fighter
País: EUA
Año: 2010
Director: David O. Russell
Actores: Mark Wahlberg, Christian Bale, Melissa Leo
Duración: 114 minutos
Fecha de estreno: 11 de febrero 2011
Calificación: 8.5

jueves, 10 de febrero de 2011

Temple de Acero (True Grit)


Un Western en estado puro, así podríamos definir lo que nos entregan los hermanos Ethan y Joel Coen, que escriben y dirigen una historia clásica del cine norteamericano de los sesentas (es un remake de una cinta de 1969), que retoman, dándole un enfoque distinto a la original y convirtiéndola en una cinta tan buena, que ha logrado el reconocimiento de la crítica especializada (está nominada a los Globos de Oro, los BAFTA y los Oscares como mejor película) y mejor aun, del publico en la taquilla internacional.
Comencemos por definir el género del western, como una película en la que el personaje principal, regido por su propio código de ética, tiene que hacer lo que tiene que hacer, es decir, si hay que cobrar venganza, la cobra, si hay que matar a alguien, lo mata, siempre con una razón y regido por sus propias convicciones, no hay que confundirnos, un western, no necesariamente tiene que ser de vaqueros, un ejemplo de este género puede ser otra película de los hermanos Coen: Sin lugar para los débiles (No country for old man, 2007), ambientado en la época actual y acerca de un Sheriff de los Estados Unidos que ha llegado a la tercera edad y al que los nuevos tiempos lo han rebasado.
En esta versión de Temple de Acero, los hermanos Coen nos presentan la historia de la pequeña Mattie Ross (Hailee Steinfeld, un gran descubrimiento de los hermanos Coen), una niña de 14 años que está empeñada en encontrar al asesino de su padre, y nos deja muy en  claro sus intenciones, no quiere que lo maten, quiere que lo juzguen para que eventualmente lo cuelguen, pero quiere que sepa que lo están ejecutando por el asesinato de su padre.
Para llevar a cabo esta tarea, contrata a Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un Marshall al servicio de los Estado Unidos que se contrata como caza recompensas, es un borracho y esta viejo, pero tiene el reconocimiento de la gente como uno de los mejores en su oficio, rudo y de gatillo fácil, es el mejor hombre que Mattie puede contratar y además acepta llevarla con él para comprobar que cumplirá con su trabajo.
En el camino se encuentran con LaBouef, un soberbio ranger de Texas magistralmente interpretado por Matt Damon, que ha venido siguiendo desde Texas a Tom Chaney (Josh Brolin), que aparte de haber asesinado al padre de Mattie, es perseguido por asesinar a un senador, esto complica los planes de Mattie, ya que no quiere que Chaney sea ejecutado por otro crimen que no sea el de su padre.
Esta no es una de esas películas en las que los personajes tendrán una epifanía en la que se arrepentirán de la vida que han llevado y adoptarán a la niña huérfana para irse a vivir todos a una granja a cultivar maíz hasta que sean viejos, no señor, los hermanos Coen nos traen una cinta real, con personajes de carne y hueso, una cinta que da gusto ver, una cinta como se hacían antes, sin efectos especiales y secuencias en 3D, con un  gran guión y con actores de verdad, una fotografía que seguramente se llevara el Oscar en ese apartado, Temple de Acero es, por decir lo menos, un verdadero trabajo artístico.
Título original: True Grit
País: EUA
Año: 2010
Directores: Ethan y Joel Coen
Actores: Jeff Bridges, Matt Damon
Duración:110 min
Fecha de Estreno:4 de febrero 2011
Calificación: 9.0 

martes, 1 de febrero de 2011

El Cisne Negro (Black Swan)


Hasta donde es capaz el ser humano de llegar, por seguir haciendo lo que da sentido a su vida?

Darren Aronofsky se lo ha preguntado varias veces, la anterior, en la cinta El Luchador (The Wrestler, 2008) contándonos la historia del otrora ídolo del ring Randy “The Ram” Robinson (Mickey Rourke; Los Indestructibles, Iron Man 2), en la que nos muestra el patio trasero del mundo de la lucha libre norteamericana y la vida después de la fama y la fortuna, en ella, Randy prefiere vivir con la posibilidad de morir en el ring, que alejarse de lo que da sentido a su vida.

En El Cisne Negro, Aronofsky explota otra cara de la misma pregunta, ¿hasta dónde eres capaz de llegar por convertirte en lo que has soñado toda tu vida?, nos cuenta la historia de Nina Sayers (Natalie Portman; V de Venganza, Closer) una frágil integrante del cuerpo de ballet de Nueva York, que ante la salida de Beth, la estrella principal (una neurótica Winona Rider), tiene la oportunidad que ha esperado toda su vida, convertirse en la bailarina principal de la compañía, para ser lanzada en una nueva interpretación de el lago de los cisnes de Tchaikovski en el papel de Odette, esto podría ser una especie de cuento de hadas para cualquiera, pero uno de los aciertos de Aronofsky es mostrarnos que el mundo del ballet profesional puede ser mucho más rudo y cruel que el de la lucha libre.

Es aquí que Nina se encuentra con el drama que le da sentido a la cinta, ella es perfecta para encarnar a Odette, el cisne blanco, con su inocencia y fragilidad sin mancha, pero podrá transformarse en su alter ego, el cisne negro, sensual, seductor y cruel para poder convencer a la audiencia, ¿cómo lograr transmitir esos sentimientos si ella misma no los ha experimentado?
De la mano de Thomas Leroy (Vincent Cassel, Pacto con lobos) el director del ballet de Nueva York, Nina comienza a explorar su lado obscuro, pero también comienza a sentir en carne propia la envidia y la traición de sus “compañeras” en el cuerpo de baile, entre ellas Lily (Mila Kunis), con la que protagoniza una escena lésbica que eleva la temperatura en la sala, aunque gracias al hábil manejo narrativo de Aronofsky nunca sabes si todo lo que sucede entre ellas es real o solo es parte la esquizofrénica mente de Nina.

Es así que El Cisne Negro se convierte en un thriller psicológico – erótico, que literalmente arrolla al espectador con un tanque emocional que explora lo más profundo de la conciencia del ser humano, sus deseos, sus miedos, sus traumas, apoyado en una actuación de Natalie Portman que se convertirá en objeto de culto por la intensidad de la misma y el nivel de madurez que muestra (por cierto, el Oscar ya tiene grabado su nombre).

Para cerrar, si hay una mejor cinta que El Cine Negro compitiendo por el Oscar de este año, yo todavía no la he visto, vayan a verla y me cuentan, yo me quedo con el comentario de Peter Travers “No van a saber ni que les pegó”

Título original: Black Swan
País: EUA
Año: 2010
Director: Darren Aronofsky
Actores: Natalie Portman, Mila Kunis
Duración: 108 minutos
Fecha de Estreno: 28 de enero
Calificacion: 9.5