domingo, 5 de junio de 2011

X-Men: Primera Generación (First Class)


Cuando escuche que estaba en producción la cinta X-Men: Primera Generación, no pude menos que pensar: “Ya dejen en paz a los X-Men”, después del fiasco que resulto X-Men Orígenes: Wolverine, estaba seguro de que una cinta más sobre los mutantes enterraría de manera definitiva la saga, sobre todo por la manera en la que se habían manejado las últimas dos cintas, ya no había trama, eran cintas para mostrar pleitos entre mutantes aprovechando las bondades de los efectos especiales y nada más.

Con esto en mente fui a ver la cinta X-Men: Primera Generación, la cual, tengo que decirlo, me sorprendió gratamente, fue un acierto la elección como director de Mathew Vaughn (Kick Ass, 2010) quien le dio a la cinta un enfoque totalmente diferente, si nos está contando el origen de los dos mutantes más importantes del universo Marvel: Magneto y Xavier, pero también nos está mostrando algo mucho más importante, que traen por dentro este par, se enfoca en la personalidad de cada uno y en el conflicto que les causa que tarde o temprano ambos saben que su camino tendrá que ir por caminos diferentes.

Da gusto encontrar una cinta, que aunque es la quinta entrega de una serie, se encuentra renovada, pudo darle vuelta a la página y convertirse realmente en un nuevo inicio para la serie, hay un buen guión atrás de ella, el casting es excelente, no es la mejor cinta que ha hecho Marvel (para mi sigue siendo Thor), pero si la ubicaría entre las primeras tres.

Ahora, vamos con lo importante, de que va la cinta? La cinta (ambientada en la época de la guerra fría) comienza con Charles Xavier y Erick Lehnsherr (el Profesor X y Magneto, respectivamente) en su infancia, Charles (James McAvoy) como un niño de buena posición que desde muy pequeño se da cuenta de que es especial y sobre todo, de que hay más como él, adoptando a mutantes en desgracia (comenzando con Mystique, a la que toma como su protegida) y por el otro lado, Erick (Michael Fassbender) un niño prisionero dentro de un campo de concentración nazi en la segunda guerra mundial, recreando el episodio en el que dobla el portón que lo separa de su madre, este episodio es observado por Sebastian Shaw (Kevin Bacon), un científico con métodos de investigación poco ortodoxos que termina por asesinar a la madre de Eric en un intento porque este le muestre sus poderes, hecho que termina por marcar el destino del personaje y yo diría, de todos los personajes de la saga.

De la niñez de ambos personajes, brincamos a su etapa universitaria, en la que Xavier se ha convertido en un profesor (clara referencia al Profesor X) y Eric se encuentra en una cacería personal, tratando de encontrar (para matar) al Dr. Shaw, con una clara referencia a los filmes de James Bond (no lo digo solo yo, lo dijo el propio Mathew Vaughn) se va construyendo una trama de espionaje y contra espionaje, que llevará al encuentro de Xavier y Eric, en un equipo armado por la CIA para impedir que Shaw, aliado con los Rusos, detonen la tercera guerra mundial, apoyados con el incidente de los misiles rusos en Cuba (que a pesar de los errores históricos, se ve creíble gracias la correcta inserción de los mensajes de Kennedy dentro de la trama).

Xavier y Eric comienzan un reclutamiento de mutantes (con un excelente cameo de Hugh Jackman como Wolverine), para poder pelear contra el ejercito de Shaw (quien resulta ser también, un poderoso mutante), formando por tres peligrosos aliados, aquí cabe hacer mención de la solidez como personajes de Eric y Xavier, tienen fondo, no son solo seres con súper poderes, son por mucho dos personajes con un porqué.

A través de una cinta ligera, con situaciones de humor haciendo referencia a situaciones que ocurrirán en un futuro (ubicadas en las cintas que ya vimos) la película se va rápido, entretiene, te deja con ganas de ver de nuevo a los mutantes, nos deja muy en claro por qué los dos mutantes más poderosos, que iniciaron siendo amigos, tomaron caminos tan distintos, creo que dejará muy contentos a los fans de “hueso colorado” del comic y al mismo tiempo cumple con los neófitos, explicándoles quien es quien en el mundo mutante.

En fin, se las recomiendo ampliamente, dentro de todos los churros que se estrenan en el verano (nos faltan muchos por llegar), X-Men: Primera Generación, es una agradable sorpresa y creo que será una de las mejores del verano (insisto, dentro de su contexto).

Hasta la próxima y los veo en el cine…

Título original: X-Men: First Class
País: EUA
Año: 2011
Director: Mathew Vaughn
Actores: James McAvoy, Michael Fassbender, Kevin Bacon
Duración: 132 minutos
Fecha de Estreno: 3 de Junio 2011
Calificación: 8.5

domingo, 22 de mayo de 2011

Piratas del Caribe 4: Navegando en Aguas Misteriosas



Piratas del Caribe 4 es todo lo que esperábamos, el regreso de Jack Sparrow, secuencias de acción, peleas con espadas, Penélope Cruz, repito, es todo lo que esperábamos de ella… y es todo lo que trae también.

Rob Marshall (Memorias de una geisha, Nine) toma la estafeta de Gore Verbinski para dirigir a un puño de buenos actores en la cuarta entrega de esta saga, lamentablemente, nadie era capaz de rescatar una cinta que mas que película es un pretexto para volver a ver al capitán Jack Sparrow, aquel genial personaje que se robara “La maldición del Perla Negra” hace 8 años y dejara a los protagonistas Keira Knightley y Orlando Bloom sin saber que les pegó, Johnny Depp tiene un carisma impresionante y cuando se transforma en Sparrow domina la escena, pero ya es demasiado tiempo en este personaje y creo firmemente que ha llegado a su límite, no puede seguir soportando el solo toda la cinta, además de que, de seguir por ese camino, Jack Sparrow está a nada de convertirse en un personaje viejo y sin gracia, si recuerdan en la primer cinta, Sparrow aparece en contadas escenas, mientras más cintas se hacen, tenemos más Sparrow y menos guión.

Al parecer, Disney sigue sin voltear a ver su errores y comete los mismos que en TRON, una cinta impecablemente filmada en la cuestión técnica, pero sin ningún aporte de guion e historia, no trae nada, son solo secuencias de acción pegadas una tras de otra.

En fin, de que va la historia, Jack Sparrow llega a Inglaterra siguiendo un rumor de que el está armando una tripulación para salir en la búsqueda de la fuente de la eterna juventud, al investigar este rumor, se encuentra con Angélica (Penélope Cruz) en el papel que mejor le sale, el de Penélope Cruz, que si me dicen que no es pirata, que es contadora, igual se las creo, lamentable por ella que realmente es buena actriz, recordemos Vicky y Cristina Barcelona, de Woody Allen, ok regresemos, Angélica es un antiguo amor de Jack y antes de que este se de cuenta, se encuentra a bordo del Queen Anne Revenge, el barco de Barba Negra ni más ni menos, aquí continúan las incoherencias, Barba Negra (Ian McShane) resulta ser un pirata cruzado con Voldemort, que controla su barco utilizando su espada como varita mágica ¿?

A partir de aquí la cinta es un pegoste de literatura fantástica sin ningún sentido, lo mismo meten sirenas (con colmillos de vampiro), que zombis, que muñecos vudú, etc. les juro que nada mas faltaron los hombres lobo y los extraterrestres, en un afán de construir una historia en donde ya no hay como.
Lo más lamentable de esto es que el guión de Piratas del Caribe 5 ya se encuentra en pre producción, y si se esperan hasta el final de los créditos, sabrán por donde va más o menos la quinta entrega de esta serie.

En fin, yo no soy nadie para decirles que no vayan a ver una cinta, esa es decisión de ustedes, es uno de los blockbusters del verano y es de esas cintas que ves… para tener de que platicar, pero no esperen nada nuevo, es más, esperen lo mismo de la cinta anterior, con nuevos actores y en otra isla, punto.

Es triste que las casa productoras no le apuesten más a la calidad, que también puede resultar negocio, al dia de hoy “El Cisne Negro” ha recaudado más de 300 millones de dólares, costando solamente 12.

Hasta pronto y los veo en el cine.

Título original: Pirates of the Caribbean: On Strange Tides
País: EUA
Año: 2011
Director: Rob Marshall
Actores: Johnny Depp, Penelope Cruz, Geoffrey Rush, Ian McShane
Duración: 137 minutos
Fecha de Estreno: 20 de Mayo 2011
Calificación: 5.0

domingo, 20 de febrero de 2011

El discurso del rey (The king's speech)


Es una cosa curiosa lo que pasa con esta cinta, cuando lees la sinopsis, pudiera parecer una película biográfica más, ambientada en la época de la segunda guerra mundial en Inglaterra y sobre todo pareciera una cinta aburrida.

Pues resulta una agradable sorpresa encontrarse con El discurso del rey, Tom Hooper (The Damned United, 2009) apoyado en una narrativa magistral, logra adentrarnos en una historia por todos conocida, todo lo que se pueda leer en la crítica, esta cinta se lo merece.

Colin Firth (A single Man, 2009) es el Príncipe Alberto, Duque de York, segundo en la línea de sucesión al trono de Inglaterra, conocido por su familia y amigos como  Bertie y conocido también por un gran defecto, es tartamudo, lo que le impide dirigirse a las grandes audiencias y le da una apariencia de hombre temeroso y débil, el primero en la línea para ser rey, es su hermano el príncipe Edward (Guy Pearce, The hurt locker 2010) que tiene todo, aparentemente, para ser rey, de hecho, con la muerte de su padre, sube al trono y se convierte en Enrique VIII, solo para abdicar tiempo después, ya que se enamora de una norteamericana divorciada y pretende casarse con ella, algo prohibido por la iglesia y la realeza inglesa, al suceder esto, Bertie, el hombre que nadie consideraba para ser rey, se convierte en la opción para Inglaterra.

Bertie cuenta con el apoyo incondicional de su esposa, interpretada de manera excepcional por Helena Bonham Carter (El club de la pelea, 1999), es ella quien lo pone en las manos de Lionel Louge (Geoffrey Rush, Letras Prohibidas 2002), un terapeuta de lenguaje con métodos poco ortodoxos, pero que al parecer puede ser la solución al tartamudeo del incipiente rey, obviamente trabajaran bajo mucha presión, ya que por la inminente entrada de Inglaterra a la segunda guerra mundial, el pueblo espera un discurso de su nuevo rey Jorge VI, que ayude a la unidad inglesa y a dar esperanza ante una Alemania guiada por Hitler que desea el control total de Europa.

Lo verdaderamente bueno de esta cinta es el cómo nos cuenta la historia, apoyada por dos monstruos de la actuación como son Firth y Rush, todas sus escenas son memorables, es un placer verlos trabajar juntos, la dirección de cámaras es excelente, los close up al príncipe cuando trata de articular palabras que se quedan trabadas en su garganta nos lleva a sentir angustia por el personaje, Firth realmente transmite la frustración de su personaje por no poder decir las cosas de la manera en la que quisiera.

Es una cinta que no necesito de un gran presupuesto, de representar la escena de la coronación o de los bombardeos alemanes, vamos, no siquiera tiene muchas locaciones, pero con un guion excelente, una gran dirección y apoyada por sus actores, realmente logra transportarnos a la Inglaterra de 1930 y a la historia de un hombre que logro encontrar el coraje para vencer sus miedos y dirigir a una nación necesitada de liderazgo y esperanza.

Para cerrar, así como les dije que Natalie Portman es el Oscar a mejor actriz y que Temple de Acero es el Oscar a mejor fotografía, bueno, pues El discurso del rey es el Oscar a mejor película y Colin Firth se hará acreedor a la estatuilla por mejor actor, pueden apostarlo.

Título original: The King's Speech 
País: GBR / AUS / EUA
Año: 2010
Director: Tom Hooper 
Actores: Colin Firth, Geoffrey Rush, Helena Bohnam Carter
Duración: 118 minutos
Fecha de Estreno: 18 de febrero
Calificación: 10

El Peleador (The Fighter)


Algo tienen las historias de boxeadores con el cine, la mayoría de las veces salen bien libradas en la crítica y en la taquilla, basta recordar el éxito de Rocky en 1976 (ganadora de 3 Oscares: mejor película, mejor Director y mejor montaje), Toro Salvaje de Martin Scorsese o más recientemente Million Dollar Baby de Clint Eastwood ganadora de 4 estatuillas (mejor director, mejor película, mejor actor y mejor actriz), al parecer la historia mil veces contada del perdedor que encuentra su fuerza interior (de donde quiera que esta venga) y logra sobreponerse a todas las adversidades para triunfar en una vida que lo ha tundido con golpes más dolorosos que los de su profesión, es una formula inagotable.

Pues bien, El Peleador no es la excepción, es una cinta que te muestra con crudeza, como una persona con una carrera exitosa y prometedora puede perderse en el camino y de qué manera puede influir en el entorno familiar, sociológico y cultural en la vida de los que lo rodean.

En el peleador, David O. Russel nos cuenta la historia de Micky “El Irlandés” Ward (Mark Wahlberg, Los Infiltrados), un boxeador de la época de los 80’s (es una historia verídica) con mucho talento y sobre todo, mucho corazón pero que tiene un gran defecto, es entrenado por su medio hermano Dicky Ecklund (Christian Bale, The Dark Nigth), un ex boxeador adicto al crack que, en sus buenos tiempos logro llegar a disputar el campeonato mundial contra Sugar Ray Robinson é incluso logró mandarlo a la lona en una ocasión pero en la actualidad, se la vive drogado, no llega a los entrenamientos y le ocasiona más problemas que beneficios a su medio hermano, como si todo esto no fuera suficiente, Micky tiene que cargar con su madre, que es poco menos que un dolor de muelas, con dos matrimonios, seis hijas y un amor enfermizo por Dicky, Alice Ward (Melissa Leo, 21 Gramos) es aparte de esto, la representante de Micky.

La relación comienza a fracturarse cuando entre su madre y su hermano, hacen pelear a Micky contra un boxeador de una categoría superior con resultados desastrosos, al final de la pelea, un promotor se acerca a Micky y le ofrece una última oportunidad con una condición: no quiere en el staff de Micky a su hermano lo que pone a Mickey en la disyuntiva de aceptar e ir por su sueño o dejar a su hermano que le ha dado todo (o por lo menos así lo cree el), justo en este punto entra en escena Charlene Fleming (Amy Adams, Atrápame si puedes) una bar tender que realmente se enamora de Micky y se cansa de verlo desperdiciar oportunidades a la sombra de su hermano y su madre.

La cinta es muy buena, de una manufactura impecable, pero lo que realmente es admirable en esta cinta, es la actuación de Christian Bale, al igual que en “El Maquinista”, Bale utiliza su cuerpo como parte de la interpretación y pierde más de 20 kilos para lograr esa imagen demacrada y enferma que luce en pantalla, es impresionante como logra hablar igual que el Dick Ecklund original e incluso parecerse físicamente, obviamente su personaje es mucho más complejo que lograr el parecido físico, pero se los digo de una vez, el papel esta tan bien logrado, que el Oscar a mejor actor de reparto ya tiene su nombre escrito en él; también merece una mención el extraordinario trabajo de Melissa Leo como la madre de Micky y Dicky, realmente la llegas a odiar en su papel y logra escenas memorables en la cinta.

Al final, El Peleador en una buena cinta, cargada de fuerza y sentimiento, que logra su propósito final, convencernos de que no importa todo lo malo que nos haya pasado, siempre podremos empezar de nuevo, si se pone el corazón en lo que se hace.

Título original: The Fighter
País: EUA
Año: 2010
Director: David O. Russell
Actores: Mark Wahlberg, Christian Bale, Melissa Leo
Duración: 114 minutos
Fecha de estreno: 11 de febrero 2011
Calificación: 8.5

jueves, 10 de febrero de 2011

Temple de Acero (True Grit)


Un Western en estado puro, así podríamos definir lo que nos entregan los hermanos Ethan y Joel Coen, que escriben y dirigen una historia clásica del cine norteamericano de los sesentas (es un remake de una cinta de 1969), que retoman, dándole un enfoque distinto a la original y convirtiéndola en una cinta tan buena, que ha logrado el reconocimiento de la crítica especializada (está nominada a los Globos de Oro, los BAFTA y los Oscares como mejor película) y mejor aun, del publico en la taquilla internacional.
Comencemos por definir el género del western, como una película en la que el personaje principal, regido por su propio código de ética, tiene que hacer lo que tiene que hacer, es decir, si hay que cobrar venganza, la cobra, si hay que matar a alguien, lo mata, siempre con una razón y regido por sus propias convicciones, no hay que confundirnos, un western, no necesariamente tiene que ser de vaqueros, un ejemplo de este género puede ser otra película de los hermanos Coen: Sin lugar para los débiles (No country for old man, 2007), ambientado en la época actual y acerca de un Sheriff de los Estados Unidos que ha llegado a la tercera edad y al que los nuevos tiempos lo han rebasado.
En esta versión de Temple de Acero, los hermanos Coen nos presentan la historia de la pequeña Mattie Ross (Hailee Steinfeld, un gran descubrimiento de los hermanos Coen), una niña de 14 años que está empeñada en encontrar al asesino de su padre, y nos deja muy en  claro sus intenciones, no quiere que lo maten, quiere que lo juzguen para que eventualmente lo cuelguen, pero quiere que sepa que lo están ejecutando por el asesinato de su padre.
Para llevar a cabo esta tarea, contrata a Rooster Cogburn (Jeff Bridges), un Marshall al servicio de los Estado Unidos que se contrata como caza recompensas, es un borracho y esta viejo, pero tiene el reconocimiento de la gente como uno de los mejores en su oficio, rudo y de gatillo fácil, es el mejor hombre que Mattie puede contratar y además acepta llevarla con él para comprobar que cumplirá con su trabajo.
En el camino se encuentran con LaBouef, un soberbio ranger de Texas magistralmente interpretado por Matt Damon, que ha venido siguiendo desde Texas a Tom Chaney (Josh Brolin), que aparte de haber asesinado al padre de Mattie, es perseguido por asesinar a un senador, esto complica los planes de Mattie, ya que no quiere que Chaney sea ejecutado por otro crimen que no sea el de su padre.
Esta no es una de esas películas en las que los personajes tendrán una epifanía en la que se arrepentirán de la vida que han llevado y adoptarán a la niña huérfana para irse a vivir todos a una granja a cultivar maíz hasta que sean viejos, no señor, los hermanos Coen nos traen una cinta real, con personajes de carne y hueso, una cinta que da gusto ver, una cinta como se hacían antes, sin efectos especiales y secuencias en 3D, con un  gran guión y con actores de verdad, una fotografía que seguramente se llevara el Oscar en ese apartado, Temple de Acero es, por decir lo menos, un verdadero trabajo artístico.
Título original: True Grit
País: EUA
Año: 2010
Directores: Ethan y Joel Coen
Actores: Jeff Bridges, Matt Damon
Duración:110 min
Fecha de Estreno:4 de febrero 2011
Calificación: 9.0 

martes, 1 de febrero de 2011

El Cisne Negro (Black Swan)


Hasta donde es capaz el ser humano de llegar, por seguir haciendo lo que da sentido a su vida?

Darren Aronofsky se lo ha preguntado varias veces, la anterior, en la cinta El Luchador (The Wrestler, 2008) contándonos la historia del otrora ídolo del ring Randy “The Ram” Robinson (Mickey Rourke; Los Indestructibles, Iron Man 2), en la que nos muestra el patio trasero del mundo de la lucha libre norteamericana y la vida después de la fama y la fortuna, en ella, Randy prefiere vivir con la posibilidad de morir en el ring, que alejarse de lo que da sentido a su vida.

En El Cisne Negro, Aronofsky explota otra cara de la misma pregunta, ¿hasta dónde eres capaz de llegar por convertirte en lo que has soñado toda tu vida?, nos cuenta la historia de Nina Sayers (Natalie Portman; V de Venganza, Closer) una frágil integrante del cuerpo de ballet de Nueva York, que ante la salida de Beth, la estrella principal (una neurótica Winona Rider), tiene la oportunidad que ha esperado toda su vida, convertirse en la bailarina principal de la compañía, para ser lanzada en una nueva interpretación de el lago de los cisnes de Tchaikovski en el papel de Odette, esto podría ser una especie de cuento de hadas para cualquiera, pero uno de los aciertos de Aronofsky es mostrarnos que el mundo del ballet profesional puede ser mucho más rudo y cruel que el de la lucha libre.

Es aquí que Nina se encuentra con el drama que le da sentido a la cinta, ella es perfecta para encarnar a Odette, el cisne blanco, con su inocencia y fragilidad sin mancha, pero podrá transformarse en su alter ego, el cisne negro, sensual, seductor y cruel para poder convencer a la audiencia, ¿cómo lograr transmitir esos sentimientos si ella misma no los ha experimentado?
De la mano de Thomas Leroy (Vincent Cassel, Pacto con lobos) el director del ballet de Nueva York, Nina comienza a explorar su lado obscuro, pero también comienza a sentir en carne propia la envidia y la traición de sus “compañeras” en el cuerpo de baile, entre ellas Lily (Mila Kunis), con la que protagoniza una escena lésbica que eleva la temperatura en la sala, aunque gracias al hábil manejo narrativo de Aronofsky nunca sabes si todo lo que sucede entre ellas es real o solo es parte la esquizofrénica mente de Nina.

Es así que El Cisne Negro se convierte en un thriller psicológico – erótico, que literalmente arrolla al espectador con un tanque emocional que explora lo más profundo de la conciencia del ser humano, sus deseos, sus miedos, sus traumas, apoyado en una actuación de Natalie Portman que se convertirá en objeto de culto por la intensidad de la misma y el nivel de madurez que muestra (por cierto, el Oscar ya tiene grabado su nombre).

Para cerrar, si hay una mejor cinta que El Cine Negro compitiendo por el Oscar de este año, yo todavía no la he visto, vayan a verla y me cuentan, yo me quedo con el comentario de Peter Travers “No van a saber ni que les pegó”

Título original: Black Swan
País: EUA
Año: 2010
Director: Darren Aronofsky
Actores: Natalie Portman, Mila Kunis
Duración: 108 minutos
Fecha de Estreno: 28 de enero
Calificacion: 9.5






sábado, 15 de enero de 2011

Somewhere (En un rincón del corazón)


La película comienza con una secuencia en cámara fija en la que se observa un Ferrari color negro dar vueltas alrededor de un ovalo de arena en medio de la nada, después de algunas vueltas, el Ferrari se detiene y de su interior sale un hombre de mediana edad, que parece preguntarse: ¿En dónde estoy? y sobre todo ¿Quién soy?

El hombre en cuestión es Johnny Marco (Stephen Dorff, Enemigos públicos 2009), un exitoso actor de Hollywood, en plenitud de su fama, con una vida llena de lujo, diversión, vanidad, asediado por mujeres día y noche, una vida aparentemente de ensueño.

Pero paralelo a esto vemos a un Johnny Marco con una vida vacía, siente que no pertenece a ningún lugar (tal vez por esto el titulo de la película), que a pesar de las muchas mujeres que pasan por su dormitorio no tiene una compañera de vida y está realmente solo, esta situación se agudiza en el momento que es obligado a cuidar unos días de su hija Cleo (Elle Fanning, hermana de Dakota), al convivir con ella se da cuenta del tiempo que ha perdido por no estar a su lado.

Bajo esta premisa Sofía Coppola nos entrega una cinta intima, en la que repite muchas secuencias de Perdidos en Tokio (Lost in translation, 2003), las conversaciones en la cama, la diferencia de edades y sobre todo, la visión nostálgica de la directora, a través de secuencias largas y de cámara fija, nos muestra la monotonía y el vacio en la vida del actor y las consecuencias en su hija, es una cinta que de nuevo explora los lazos rotos en las relaciones interpersonales, cosa que Sofía sabe hacer muy bien, es una cinta con muy pocos diálogos, con un manejo extraño, en el que factores que parecen determinantes no llegan a nada y pequeños detalles se convierten en el centro de la película.

La música de la cinta es excelente, con una combinación entre música instrumental y una selección contemporánea, va de la mano con lo que se ve en pantalla, completando el rompecabezas para mostrarnos una historia sencilla, pero con un fondo muy complejo.

Al final, Somewhere se convierte en una cinta que no es tan fácil de entender a la primera, Sofía Coppola desafía al público actual al proponer un ritmo muy lento, de secuencias fijas, para contar una historia intima, que se siente por momentos autobiográfica, pareciera que cuando Cleo está buscando a su padre, es la misma Sofía la que trata de encontrarlo a través de esta cinta, creo que ahí radica su valor.

Título original: Somewhere (En un rincón del corazón)
País: EUA
Año: 2010
Director: Sofia Coppola (Lost in translation, 2003)
Actores: Stephen Dorff, Elle Fanning
Duración: 97 minutos
Fecha de Estreno: 14 de Enero
Calificación: 8.5



lunes, 10 de enero de 2011

Más allá de la vida (Hereafter)


Lo primero que hay que aclarar sobre Más allá de la vida, es que su titulo en español no le ayuda mucho, hace creer al espectador que la cinta es acerca de espíritus y fantasmas cuando no hay nada más alejado de la verdad, el termino hereafter (título original de la cinta) se utiliza en ingles como “de aquí en adelante” el cual nos remite mucho mejor a lo que sucede en la cinta.

Más allá de la vida, comienza mostrándonos tres historias simultaneas, empezamos con la historia de Marie LeLay (Cécile de France, Gardiens de l’ordre 2010), una reportera en el pináculo de su carrera, que al encontrarse de vacaciones en Indonesia, tiene una experiencia al borde de la muerte al ser arrastrada por un Tsunami y estar a punto de morir ahogada, este hecho cambia por completo su vida y la lleva a escribir un libro relatando su experiencia.

La segunda historia es la de George Lonegan (Matt Damon, True Grit 2010, Invictus 2009) un obrero de la construcción que reside en San Francisco, que ha decidido darle la espalda a su “habilidad” de poder hablar con los muertos, en sus propias palabras porque “una vida tan relacionada con la muerte, no es vida” esto, muy a pesar de su hermano, que ve en George una mina de oro que no ha sido explotada.

Por último nos queda la historia de Marcus (Frankie McLaren), un niño londinense de 12 años de edad, que vive junto con su hermano gemelo Jason y su madre, una adicta al alcohol y las drogas que en varias ocasiones ha estado a punto de perder la custodia de los niños ante el departamento de seguridad social de Londres, un evento inesperado cambia la vida de Marcus y lo deja con muchas preguntas y nadie que pueda responderlas.

De aquí en adelante las historias se entretejen en una narrativa que se nota le cuesta un poco de trabajo a Clint Eastwood (Invictus 2009, Gran Torino 2008), acostumbrado al cine violento y dinámico (narrativamente hablando), este tipo de cinta, que requiere una mayor introspección del personaje y sus relaciones interpersonales, le cuesta un poco más de trabajo, es un hecho que no es el mejor trabajo del Sr. Eastwood, pero no es malo, en momentos el ritmo es lento y pudiera sentirse como una película pesada, pero la carga emocional de lo que estamos viendo en pantalla lo compensa, el guion de Peter Morgan (Frost / Nixon 2008, La Reina 2006) es una aproximación inteligente a la vida después de la muerte, sin cursilerías y sin historias baratas a lo “Cañitas” explora junto con el director la pregunta que todo el mundo se ha hecho alguna vez en su vida, ¿Qué hay más allá?

Lamentablemente no es una cinta fácil de digerir, vi a mucha gente salirse de la sala, tal vez esperando ver una película de fantasmas o algo que los “espantara” y encontrando una película con más diálogos que efectos especiales y con más nudos en la trama que escenas de grito fácil, si uno presta atención a la cinta puede darse cuenta que, así como se ve de rudo y frío, Clint Eastwood tiene una profunda sensibilidad para tocar temas de introspección y sobre todo, le tiene mucho respeto a la muerte.

Título original: Hereafter
País: EUA
Año: 2010
Director: Clint Eastwood (Invictus 2009, Gran Torino 2008)
Actores: Matt Damon, Cécile de France, Jay Mohr
Duración: 129 minutos
Fecha de Estreno: 6 de Enero
Calificación: 8.0

martes, 4 de enero de 2011

Tron: Legacy (El legado)


Visualmente impresionante, con un diseño de arte sorprendente y un excelente manejo de la tecnología CGI (Computer Generated Image), que ha llegado a una madurez que podría poner a temblar a los actores, TRON: Legacy es… como decirlo? El protector de pantalla más impresionante que se haya hecho en la historia de las computadoras.

Es la secuela de una película filmada en 1982 por Walt Disney Studios, acerca de un exitoso programador Kevin Flynn (Jeff Bridges, Crazy Heart y próximamente True Grit), que al entrar en su propio programa, en una especie de mundo paralelo (recordemos The Matrix) es traicionado por su creación, un programa llamado C.L.U. que toma el control de este mundo cibernético y encierra a Flynn dentro de su propia creación.


20 años después (en la cinta, realmente son 28) el socio de Flynn, Alan Bradley (Bruce Boxleitner, el Tron de la película original) visita a Sam Flynn (Garret Hedlund, Troy) para decirle que recibió un mensaje de su padre, de un numero desconectado hace 20 años, la curiosidad lleva al joven Flynn a investigar y descubrir el laboratorio secreto de su padre y por supuesto, a entrar en la red, el universo cibernético creado por su padre.

A partir de aquí, todo es obvio y gratuito, Flynn Jr. luchando hombro con hombro con Flynn Sr. van en contra del alter ego C.LU. para restaurar el orden en el universo paralelo, la chica (Olivia Wilde, mejor conocida como la Dra. Remy de la serie Dr. House) que esconde el secreto por el que Flynn Sr. tanto ha luchado y la carrera contra reloj para poder salir de la red.

Secuencias de acción y luz van y vienen, pero al parecer Disney no mira hacia atrás para aprender de sus propios errores, la versión de 1982 fue atacada por la critica por ser un espectáculo visual muy avanzado, con un contenido muy pobre, 28 años después, lo volvieron a hacer, una historia básica (por decirlo amablemente) con tremendos huecos en su desarrollo y construida por frases trilladas, en pocas palabras, no tiene nada.

Aunque no todo es malo en TRON: Legacy, la dirección de Joseph Kosinski logró crear un ambiente virtual impresionante, las ciudades, las motocicletas de luz, las naves, todo es impresionante, su diseño te remite a un futuro creado por la inteligencia artificial, el trabajo del francés Daft Punk en la musicalización de la cinta es impecable, en cada secuencia la música va de la mano con lo mostrado en pantalla, lamentablemente no le alcanza para mantener el ritmo de la cinta.

Tal vez sea por esto que en taquilla a Tron no le ha ido nada bien, a pesar de llevarles una semana de ventaja, va por debajo de “Los pequeños Fockers” y todavía más sorprendente, de “True Grit” un filme independiente de los hermanos Cohen protagonizado por el mismo Jeff Bridges, ni hablamos de la taquilla mundial, donde ha caído hasta el sexto puesto, humillante para una película considerada blockbuster.

En fin, TRON: Legacy es una película palomera, sin historia, sin guión, eso sí con efectos especiales impresionantes y un soundtrack envidiable, pero que al salir del cine no les durará más de 2 horas en la memoria.

Título original: TRON: Legacy

País: EUA

Año: 2010

Director: Joseph Kosinski (Ópera prima)

Actores: Jeff Bridges, Garrett Hedlund, Olivia Wilde

Duración: 127 minutos

Fecha de Estreno: 25 de diciembre

Calificación: 7.0