Creo que la mejor manera de comenzar esta reseña es citando a Gordon Gekko (Michael Douglas) en Wall Street, “Greed is good” (la avaricia es buena) y vaya que ha resultado buena la avaricia para Paramount Pictures cuando un filme al que le invirtieron 3 millones de dólares lleva recaudados al día de hoy más de 40 en una semana de exhibición.
La película es exactamente igual a la primera, aunque en esta nueva, con el plus de que la casa “embrujada” en cuestión es propiedad de un dueño de franquicias de Burger king, tiene un sistema de circuito cerrado que permite monitorear a los demonios en multi ángulo, algo que resulta contraproducente ya que le quita la gracia de la anterior, en la que uno de los factores de tensión era que no podias ver lo mas allá de lo que estaba captando la cámara.
El merito de esta película es que engañosamente parece una secuela, cuando es todo lo contrario, los hechos narrados en esta ocurren 60 días antes del final de la primer película y con la misma fórmula narrativa, nos va desgranando la trama para entender el porqué del acoso demoniaco a Katie (Katie Featherston) en la película anterior, vemos nuevamente al mismo demonio (bueno, no lo vemos) que acosa a esta familia y como los eventos van aumentando, pasando de ruidos y sombras, hasta llegar a la parte física y la posesión.
Creo que es una cinta hecha exprofeso para terminar de cosechar lo que sembró la primera, de nuevo “Greed is good” y aunque no es una de esas películas que te arrepientes de entrar a ver, la formula ya no da para más, si te gusto la primera, puedes ver esta para conocer más acerca del porque los demonios acosan a esta familia y para pasar un buen rato, pero créeme, puedes vivir sin verla.
Título original: Paranormal Activity 2
País: EUA
Año: 2010
Director: Tod Williams (Detrás de la puerta)
Actores: Katie Featherson Duración: 91 minutos
Fecha de Estreno: 22 de octubre